*“Muchas veces quienes desaparecen dejan de ser vistos como personas y se convierten solamente en una fotografía o en una ficha de búsqueda más, pero detrás de cada cartel hay una vida, una historia y una familia que sigue esperando”: Alumna ganadora

Como la ganadora del primer lugar es alumna del Bachillerato 27, la Universidad de Colima fue sede este viernes 29 de mayo de la ceremonia de premiación de la tercera edición del Concurso Nacional de Cartel 2026 “¿Qué hacer si violan mis derechos humanos?”, iniciativa organizada por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la UdeC y el Ayuntamiento de Progreso, Yucatán.

En un evento realizado en formato híbrido y cuya sede física fue la Sala de Rectores del edificio de Docencia, en el campus Central de la Universidad de Colima, Maryjose Salinas Roldán, estudiante del Bachillerato 27 ubicado en Santiago, Manzanillo, recibió su documento por ganar el primer lugar nacional de este concurso.

De manera virtual se conectaron Jazmín Arlene Beltrán López, del estado de Sinaloa, y Samanta Yolotzin Gámez Quintino, del estado de Guanajuato, ganadoras del segundo y tercer lugar, respectivamente, a quienes posteriormente se les hará llegar su reconocimiento.

El certamen tiene como objetivo fomentar la comprensión, sensibilización y difusión de los derechos humanos, así como visibilizar el trabajo de la CNDH como institución encargada de su defensa, promoción, estudio y divulgación.

En su mensaje, Joel Nino Jr., secretario general de la Universidad de Colima, quien asistió en representación del rector Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño, felicitó a las y los participantes y destacó el compromiso institucional con la construcción de una cultura de paz.

 “La Universidad de Colima -aseguró- es un territorio fértil para ésta y otras iniciativas que puedan ayudar no solamente en la promoción de los derechos humanos entre las y los jóvenes, sino también en medidas de acción”.

Agregó que la formación que reciben las y los estudiantes trasciende las aulas y tiene un impacto directo en la sociedad. “La paz, la educación y la comunidad que se construye dentro de las escuelas no se queda aquí en la Universidad de Colima, se replica en la sociedad, en los hogares y en las familias”.

Yajahira Guadalupe Frances Quintero, jefa de Departamento de Enlace Interinstitucional y Encargada del Despacho de la Dirección de Enlace y Fomento de la Educación en Derechos Humanos de la CNDH, destacó el papel de las juventudes como agentes de transformación social. “Hoy nos reúne algo más importante que un concurso; nos reúne la convicción de que las juventudes tienen una voz capaz de transformar las realidades”.

Asimismo, resaltó que las obras participantes fueron más allá de una propuesta gráfica. “Las y los participantes no solo diseñaron carteles, construyeron mensajes de conciencia, empatía y dignidad humana. Cada obra representa una mirada artística sensible y comprometida frente a la importancia de conocer, defender y ejercer nuestros derechos humanos”.

Destacó que el arte y la educación son herramientas fundamentales para fortalecer la cultura de paz. “Cuando un joven transforma sus ideas en un mensaje visual con impacto social, se convierte también en un agente de cambio dentro de nuestra comunidad.

Por su parte, Maryjose Salinas, quien abordó en su cartel la problemática de la desaparición de personas, explicó que su obra busca visibilizar el impacto humano detrás de cada caso. “Muchas veces quienes desaparecen dejan de ser vistos como personas y se convierten solamente en una fotografía o en una ficha de búsqueda más, pero detrás de cada cartel hay una vida, una historia y una familia que sigue esperando”.

También destacó la importancia de las instituciones convocantes para impulsar la participación juvenil. “La Universidad de Colima da espacios como éste, que permiten que más jóvenes reflexionemos sobre problemáticas reales y usemos nuestras voces para hablar de ellas, crear conciencia y vivir en una mejor sociedad”.

En su mensaje, Jazmín Arlene Beltrán, quien presentó el cartel “Denuncia, color de respeto”, destacó la importancia de la solidaridad comunitaria para enfrentar las violaciones a los derechos humanos. “Lo más importante es una red de apoyo fuerte, una comunidad que te cuida y que vela por el futuro”.

Por su parte, Samantha Yolotzin Gámez agradeció la oportunidad de participar en una convocatoria que promueve el respeto y la dignidad humana. “A pesar de todas nuestras diferencias, todas y todos tenemos un mismo corazón que late dentro de nuestro cuerpo”.

Al clausurar los trabajos, Martín Jesús Robles de Anda, director general de Educación Media Superior de la Universidad de Colima, destacó la importancia de sumar esfuerzos institucionales para fortalecer la cultura de paz entre las juventudes y felicitó a todas y todos los participantes “por su creatividad y compromiso social”.

En el presídium, por parte de la Universidad de Colima, también estuvo presente Susana Aurelia Preciado Jiménez, coordinadora general de Docencia.