*Habrá triduo, foros, celebraciones y rescate de la memoria histórica en puntos emblemáticos del estado
Con motivo del centenario de la Cristiada, la Diócesis de Colima prepara una amplia agenda de actividades para conmemorar lo que ha denominado la “resistencia cristera”, un episodio clave en la historia religiosa y social del país. Así lo dio a conocer el obispo Gerardo Vásquez, quien destacó que los trabajos se desarrollarán en distintos puntos del estado, con especial énfasis en el municipio de Tonila.
En entrevista, el prelado explicó que se conformó una comisión especial para organizar un triduo conmemorativo, además de foros, talleres y celebraciones litúrgicas que permitan analizar, reflexionar y comprender este fenómeno histórico ocurrido hace 100 años, cuando Colima fue uno de los primeros estados en vivir el levantamiento cristero.
“El objetivo no es polarizar ni dividir, sino entender la historia, rescatar sus lecciones y crecer en la identidad cristiana, reconociendo también el derecho a la libertad religiosa”, señaló el obispo, al subrayar que esta conmemoración busca fortalecer la unidad social y la reconciliación.
Como parte de este ejercicio de memoria, se recordará a diversos colimenses que entregaron su vida por convicción religiosa, entre ellos Tomás de la Mora; los hermanos Francisco y Guadalupe Sajosé Tamero; Dionisio Ochoa, joven líder cristero; y Senaida Yerena, quien murió en prisión por su fe.
Las actividades centrales iniciarán el próximo 5 de abril, fecha en la que se cumplen los 100 años del levantamiento cristero. Ese día se realizará una celebración en la Catedral de Colima, la cual se replicará en toda la diócesis. Asimismo, se instalará un signo conmemorativo que recorrerá las parroquias para honrar a hombres y mujeres —muchos de ellos anónimos— que murieron en hechos ocurridos en el Jardín Libertad, sitio que, según crónicas históricas, quedó marcado por la sangre de los mártires.
Otra fecha relevante será el 6 de agosto, cuando iniciará el año jubilar por el martirio de San Miguel de la Mora. Durante este periodo, el Templo de La Merced se convertirá en un lugar emblemático de conmemoración, al encontrarse frente al sitio donde ocurrió su muerte.
De igual forma, en Caucentla se busca colocar una placa en memoria de Dionisio Ochoa, quien falleció a los 23 años al manipular pólvora, como parte de la organización cristera en la región.
El obispo indicó que la conmemoración incluirá subcomisiones enfocadas en la investigación histórica con cronistas, la participación de jóvenes a través de redes sociales, el rescate de la memoria de los mártires, los actos celebrativos y la identificación de lugares históricos de la Cristiada.
“Queremos hacer nuestro este pasaje de la historia, reconocer errores del pasado y aprender de ellos, para que esta conmemoración nos ayude a crecer como Iglesia y como sociedad”, concluyó.

