La receptora, de 50 años, padecía una cardiomiopatía dilatada desde 2016, la cual limitaba su función cardiaca con alto riesgo de mortalidad.
El equipo médico de la UMAE No. 34 viajó al Hospital General “Dr. Eduardo Liceaga”, en la Ciudad de México, para procurar el órgano y traerlo de regreso a Monterrey.
La donación fue gracias al altruismo de un joven de 20 años, quien lamentablemente sufrió muerte por traumatismo craneoencefálico.












