Tras haber revisado el impacto del sismo del 19 de septiembre de 2022 en la infraestructura vial, edificios públicos municiales y edificaciones, hogares y pequeños negocios, en los barrios, colonias y comunidades rurales del municipio de Manzanillo, su alcaldesa Griselda Martínez M. tiene ya la información debidamente integrada a fin enterar personal y puntualmente al Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, “para que se considere un apoyo extraordinario y dar certeza a la población” que ha estado haciendo lo que le corresponde hacer liderada por la autoridad municipal como instancia de primer contacto gobierno-ciudadanos.

La alcaldesa porteña no era arisca, la hicieron la goberandora y sus amiguis funcionarias con sus desdenes y actitudes francamente discriminatorias, por eso no confía en ellas como intermediarias ante el Gobierno Federal. Si no la han podido someter como sí lo han hecho con otros presidentes munciales, es porque manca no es y tiene padrinos de primer nivel en la 4T como el Secretario de Marina. En los casi cuatro años que lleva en el cargo, Griselda ha dado muestra de carácter, valor y decisión para enfrentar los problemas. Baste con citar su negativa a prestarse al negocio de la renta de patrullas del que ya saben quiénes se están llevando los moches sobre los ocho millones de pesos que mes a mes salen de las arcas estatales.

El respaldado financiero que Griselda logre obtener para rehabilitar los inmuebles e infraestructura física municipal que resultaron dañados, será mérito suyo y de su equipo de colaboradores. A la alcaldesa le respondieron con eficacia y solidaridad los responsables de las diferentes áreas de su administración, ante la emergencia telúrica que los puso a prueba. Lo que sigue es que le lleguen los programas y los recursos para, a la brevedad posible, responderle a la población afectada. Griselda no es monedita de oro, pero sí confiable para los manzanillenses que la tienen evaluada como una de las mejores alcaldesas del país, mientras que los colimenses mantienen permanentemente a su gobernadora Indira Vizcaíno Silva en los tres últimos lugares del ranking de gobernadores que mensualmente publica “Consulta Mitoufsky”.

A diferencia de la alcaldesa de Manzanillo que de inmediato se aplicó a recorrer su municipio para constar el estado de las cosas resultante del sacudión que a todo mundo asustó, el sinvergüenza de las aviadurías y moches de Tecomán, Elías Antonio Lozano Ochoa, se esperó hasta el siguiente día para recorrer su municipio acompañada de la gobernadora disfrazada de rescatista de Protección Civil, inundando las redes sociales de conmovedoras fotos de ambos con pies como el siguiente: “Después de visitar algunas colonias afectadas por el sismo en la cabecera municipal de #Tecomán, nos trasladamos a la carretera de Cerro de Ortega-Callejones, para revisar las afectaciones que se registraron en el tramo del kilómetro 2+000 al 3+300.

Por el momento la vía no se encuentra cerrada, sin embargo, pedimos a quienes transitan por ahí, manejar con extrema precaución”. Ser la peor gobernadora del país, Indira Vizcaíno Silva; y una de las mejores alcaldesas del mismo, Griselda Marínez M., explica pero no justifica los celos, recelos, envidias y odio jarocho que la primera le profesa a la segunda, pues sus desempeños a los ojos de los ciudadanos del municipio porteño y del estado, son lo que las tiene en el lugar que a pulso se han ganado. ¿O no?

EL ACABO

*“Les comparto que el presidente Andrés Manuel López Obrador autorizó el ingreso de Colima al Programa de Bienestar para las Personas en Emergencia Social. Con ello, Servidores de la Nación (promotores del voto a favor de los candidatos del Partido Movimiento de Regeneración Nacional) nos ayudarán a partir de mañana a levantar un censo de las personas que sufrieron afectaciones graves en sus viviendas, quienes recibirán un beneficio del Gobierno de México de manera directa”, anuncia hacia el estado, el país y el mundo, la oportunista gobernadora de Colima. “De acuerdo a las imágenes que circulan en redes sociales manifestando que se requieren suministros para el Hospital Regional Universitario de Colima, los Servicios de Salud contamos con los protocolos, el equipamiento y las medidas suficientes para abastecer las necesidades y cuidar la integridad de las y los pacientes y trabajadores”. Con estas contundentes palabras, temerosa de perder el protagonismo en la atención de la emergencia derivada del sismo ocurrido el lunes 19 de septiembre de 2021, Indira Vizcaíno Silva cortó de tajo el flujo de agua embotellada, equipo médico, medicamentos, material de curación y donaciones de dinero, que habían empezado a llevar solidarios colimenses al HRU.

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