El Partido Acción Nacional en Colima tocó fondo en las elecciones de 2018 y 2021. Desde donde se encuentra ahora, sólo tiene dos opciones: Desaparecer o relanzarse con renovados bríos hacia los próximos comicios del año 2024. Pero para volver a ser protagonista, necesita cambiar diametralmente su enfoque del tradicional centrado en los intereses de los grupúsculos que lo llevaron al quinto lugar en las preferencias electorales de los colimenses, a otro muy distinto que de verdad tenga al ciudadano como razón de ser, de hacer y de lograr, de sus idearios, programas y propuestas de gobierno.
Los todavía dueños de la franquicia blanquiazul que casi acabaron con el partido que tanto les dio sin merecerlo, si tienen un poco de decencia, por no escribir madre, deben regresarse por donde llegaron a donde no sigan dañándolo más, dejándole vía libre a nuevos cuadros que obren el milagro de volver a poner en pie de lucha al panismo colimense que merece respeto y mejor suerte. Colgar de medallas y diplomas a la vieja guardia blanquiazul y mandarla al retiro obligado, es la fórmula para que el PAN recupere el terreno que le hizo perder.
El próximo relevo de la dirigencia estatal del PAN que se ha pospuesto al año entrante so pretexto de la elección extraordinaria municipal de Tecomán, deberá ser la oportunidad para que lleguen a ella cuadros que de verdad gocen de la aceptación y re conocimiento tanto en las bases panistas como entre el electorado que desde 1997 hasta 2015 favoreció con sus votos a los candidatos panistas sin ponerse muy exigentes con los perfiles personales de estos.

Necesariamente, el relanzamiento del PAN deberán liderarlo sus militantes que salieron airosos de la prueba de las urnas el 6 de junio de 2021, como, por ejemplo, el más votado de ellos, Riult Rivera Gutiérrez, diputado ya en funciones por el Primer Distrito Electoral Local; la diputada federal plurinominal Julia Lizet Jiménez Angulo, ex dirigente estatal del PAN; la diputada por el Primer Distrito Electoral Local, Martha Fernanda Salazar Martínez; y el Síndico Muncipal de Colima, Jesús Alberto Partida Valencia; y el alcalde de Comala, Felipe Michel Santana. Esta quinteta tiene el reto y la oportunidad de asumir de una buena vez el liderazgo se du alicaído partido.

Tiempo y oportunidad habrá para ver si los mencionados en el párrafo anterior, más otros de su mismo perfil, maduraron ya lo suficiente para ser sujetos activos y no meros comparsas de las grandes decisiones partidistas reservadas hasta ahora a los “jefes” locales y nacionales del Partido Acción Nacional que todavía sigue aturdido por las palizas electorales de 2018 y 2021 sin atinar a dar pie con bola rumbo al 2024.

Lo primero que deberán hacer los panistas de principios y confecciones, honorables y decentes, que los hay, es sacudirse de una buena vez y para siempre el tutelaje de los ambiciosos malos hijos de Manuel Gómez Morín y Elenita Álvarez de Vicencio Tovar, la santa laica del panismo nacional, que terminaron hundiendo al PAN en Colima y nada tienen que hacer para reflotarlo. Si no se los sacuden a la voz de ya, los volverán a coger, y más feo, los apaches en las elecciones de 2024. Advertidos están. De nada.
El tiempo se va volando, y el perdido hasta los santos lo lloran, cuantimás los panistas que durante dos décadas disfrutaran de jugosos cargos de elección popular y de nominación directa, y se han visto de pronto fuera de los presupuestos municipales y el del Congreso del Estado, porque se les durmió la culebra soñando que todo era para siempre, y al despertar, se encontraron con que no era así. Ahora se ponen las pilas o seguirán como la mascota del carnicero.

EL ACABO

*Duro y tupido le ha llovido en su milpita al todavía gobernador del estado, José Ignacio Peralta. Hasta sus ex compañeros de cuarto en Cdmex como Bernardo Salazar Santana, lo trillan ya, pero resiste la tormenta esperanzado a que no le quieten ni un peso de sus ahorritos acumulados mientras se sacrificaba por el pueblo bueno de Colima. Él “partirá canturreando” el 1 de noviembre de 2021, fecha a partir de la cual los problemas que aquejan a los colimenses serán responsabilidad de la entrante gobernadora Indira Vizcaíno Silva.

*Tiene razón la diputada federal panista Bertha Xóchitl Gálvez Ruiz al afirmar que el Subsecretario de Salud del Gobierno Federal de la 4T, Hugo López-Gatell Ramírez , “Es un pendejo, punto”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here