Vaya semana para los colimenses. En medio de la incertidumbre de miles de personas que, a raíz de la pésima administración peraltista, vivían con la incertidumbre de si iban a cobrar su medio de sustento de aquí a tres meses, se realizó la primera Consulta Popular de la historia de nuestro país. Para acabar con la angustia de los burócratas, llegó AMLO a nuestro estado y no solo dio cátedra de política de altura a Nacho Peralta; resolvió el problema de los trabajadores, pero también lanzó un mensaje de esperanza: se encargará de que el recurso que envíe llegue a los asalariados, sin ser desviado por el anticipadamente funesto gobierno de Peralta Sánchez.

“LA DEMOCRACIA NO PUEDE FRACASAR”

Hace dos domingos, los casi 7 millones de mexicanos que fuimos a las urnas a votar en la Consulta Popular hicimos historia. Se sembró una semilla que debe convertirse en un frondoso árbol pese a los hachazos antodemocráticos de la ultra derecha, quienes desvirtuaron el sentido de una petición de opinión al sector público de parte del gobierno actual, trasladándolo a los terrenos de la politiquería barata.

Con la llegada de más gobiernos estatales de Morena a las administraciones públicas en este 2021, llegarán también más gobiernos locales que organizarán este tipo de ejercicios democráticos. También, deberá llegar la sensatez y se deberán empezar a organizar estos ejercicios con más orden, sin vedas electorales inútiles e incongruentes y con las mayores facilidades para que, cualquier mexicano, donde sea que esté, pueda votar en este ejercicio si así lo desea. Debe hacerse una revisión con lupa de qué condiciones sirvieron más bien como un freno a esta Consulta que, para empezar, se debió haber realizado dentro de una jornada electoral para hacer más eficiente su implementación.

Dice el presidente López Obrador que “la democracia no puede fracasar”. Tiene mucha razón: cualquier intento de que avance el sistema democrático en un país en que la alternancia llegó hasta el naciente siglo (sin escaparse después otro fraude electoral en lo federal, en 2006) y que en nuestra entidad hizo su entrada más de 20 años después, debe considerarse un éxito y una motivación para seguir impulsándolo.

CÓMO LA TECNOCRACIA TE DEJA SIN QUINCENA

Lo que resultó un fracaso total es la administración de recursos del peraltismo, que ha generado una tremenda crisis económica en el estado, derivada de la política tecnócrata y neoliberal, del también referido como peor gobernador de la historia que se recuerda en nuestro Colima, José Ignacio Peralta Sánchez.

El gobernador no solo se mostró como un gobernante insensible, encerrado en una burbuja de egoísmo que no le deja dimensionar las afectaciones que implican el dejar sin sus honorarios a la base laboral. Pretextando gastos de pandemia de los que nadie se dio cuenta, recordando que aquella lamentable deuda de $740 millones incluía recursos a usarse en combatir el Covid-19, y pretextando el costoso C5i, que según se ha filtrado en videos tomados desde adentro, ni siquiera está totalmente equipado, el gobernador de membrete hasta el 01 de noviembre se dio cuenta muy tarde que ejerce desde el lado incorrecto de la historia.

JIPS se bajó del barco del poder y se subió al yate de la incapacidad. Con el agua hasta el cuello, no tuvo más remedio que recular al menos mediáticamente de la Alianza de Gobernadores anti-AMLO y buscar por todos los medios ponerle buena cara al Presidente para que fuera el régimen de 4T el que rescatara los salarios de mucha gente en el estado.

“LOS SALARIOS SON SAGRADOS”

Lo que vimos el sábado fue el fin anticipado, por tres meses, del gobierno de José Ignacio Peralta y una mayúscula cátedra de política de beneficio social por parte del Ejecutivo federal, dictada en presencia del lamentado (y lamentable) Ejecutivo estatal.

“La federación va a ayudar para que se les pague a los trabajadores. Quiero nada más aclarar de que no le hemos dejado de entregar los fondos al gobierno del estado, lo que por derecho y justicia les corresponde. Se ha entregado todo, hasta un poco más, en participaciones, y también se ha entregado todo el apoyo en salud, todo el apoyo en salud”, dijo AMLO, lanzando un contundente dardo que acabó con los pretextos de baja calaña que, por una semana trató de permear la administración peraltista, escudándose en que Colima merece muchos miles de millones más por ser sede del Puerto comercial.

“Pero no nos vamos a meter a ninguna polémica ni a echarnos la culpa unos a otros, se trata de resolver el problema y sobre todo el pago a los trabajadores, porque el salario, de acuerdo a la Constitución, no se debe de retener a nadie. El salario, además, es sagrado, es con lo que vive la gente, entonces vamos a que ya la próxima quincena se regularice el pago de la nómina, vamos a entregar recursos adicionales. Lo quiero ver con los dos porque va a significar comprometer a futuro participaciones federales, pero lo más importante es que no falte el salario a los trabajadores”, siguió poniendo el ejemplo AMLO a Nacho Peralta, metiendo en el embrollo a la gobernadora electa Indira Vizcaíno, quien deberá salvaguardar los recursos que, fuera de la Unidad Morelos, AMLO había dicho que se vigilarían para que no fueran desviados.

Interesante es lo que sucederá de aquí a tres meses y en el futuro cercano. Aunque la vapuleada a Nacho ha tratado de ser disimulada lanzando versiones de que ya se resolvió el problema, que no habrá pesquisas sobre la pésima situación financiera, falta mucho trecho y varias auditorías que, como lo dijo en campaña, realizará la gobernadora entrante a las pasadas administraciones.

Su posición pública está sumamente maltrecha y deteriorada. Nacho no se va del poder por la puerta trasera, se va por la alcantarilla, por haber menospreciado uno de los elementos más importantes de la economía local: los salarios de la burocracia.

Una situación lastimosa y vergonzante, tal y como la comparecencia que tuvo el gobernador este lunes ante el Congreso. Pretexto tras pretexto, Peralta Sánchez se dedicó a evadir los cuestionamientos, hablando mucho y sin decir nada concreto. Justificaba gastos invisibles e incomprensibles, olvidando que desde hace 3 años ni siquiera se ha tenido que preocupar por dar apoyos sociales, ya que el Gobierno de México se encarga de eso en distintos rubros, beneficiando a más de 100 mil personas en la entidad.

Así se vive el final de la administración de Peralta, un gobierno que murió mucho antes de lo que él mismo llegó a imaginar y cuyo estado de coma se le hará eterno a los colimenses.

TIENE RAZÓN GRISELDA…

Para rematar, una perla dominical de la alcaldesa de Manzanillo, Griselda Martínez, porque no se pudo haber dicho mejor: “Debe ser sumamente traumático para tod@s aquell@s que defienden y votaron por sus verdugos, que sea precisamente a quien tanto odian el que les resuelva el pago de sus quincenas. AMLO es GRANDE… IGUALMENTE el presidente otorgó la pensión universal a adultos mayores, que le llega a tod@s aunque algunos, ellos o sus familiares lo odien y sigan votando por sus depredadores”.