La impugnación al cómputo de la elección de gobernador es un escenario que ya habíamos previsto en esta columna. Se da, más allá de la explicación política (que la hay de fondo), simplemente porque lo prevé la ley y es un derecho de los partidos.
Llama la atención que haya sido el Partido Acción Nacional el que presentó el recurso de impugnación, con independencia de lo que decidieran los otros partidos coaligados en Vamos por Colima. De hecho, el PRD se deslindó de la acción y los priistas tampoco se sumaron a la impugnación.
En apariencia, el PRI quería mantener su actitud conciliadora manifiesta en la frase del exgobernador Fernando Moreno Peña: “Lo que viene, conviene”. Pero que el tricolor y el sol azteca no se sumen a la querella, no le resta fuerza jurídica a la queja del PAN, aunque sí adquiere ésta otra interpretación en el sentido político.
No deja de ser una maniobra para presionar al gobierno entrante a llegar a una negociación. Están buscando un escenario donde dependa de una mesa de diálogo la confirmación legal del triunfo de Indira.
Por poco confiable que resulte el Tribunal Electoral del Estado, es remoto que la impugnación prospere. Fue tan contundente la victoria de Indira que difícilmente los partidos vencidos podrían encontrar una razón aritmética para revertir el resultado.
Incluso en el contexto de una elección con cuatro jugadores competitivos en vez de los dos que habían venido disputando la gubernatura desde 1997, Indira tuvo una votación suficientemente copiosa como para darle una ventaja considerable sobre su más cercana contrincante. Gracias a este resultado, Vizcaíno Silva llega sin compromisos con los sectores empresariales, la prensa u otras fuerzas políticas.
 
TRIUNFO CONTUNDENTE

Al difundirse la noticia de la impugnación, la gobernadora electa salió a hacer un posicionamiento en sus redes sociales. Sin obviar el mensaje de tranquilidad que envía a sus seguidores, lo importante es que su equipo jurídico haga lo propio.
Con el historial de fraudes electorales que tenemos en Colima, es natural que un sector del PRI en el estado apueste por la anulación ya que les parece inconcebible la derrota. Sin embargo, sería muy complicado que se repitieran los escenarios de 2003 o 2015, cuando se anularon los triunfos obtenidos en la ordinaria por Gustavo Vázquez e Ignacio Peralta, respectivamente. A diferencia de entonces, en 2021 el triunfo de Indira Vizcaíno es claro y rotundo.
Y no es que los operadores del viejo régimen priista no hayan intentado un fraude el 6 de junio, ahora con sus aliados del PAN. Es que no les ajustaron las trampas. Calcularon que alcanzarían a ganar comprando credenciales para que sus titulares no votaran por Indira; movilizando a los votantes duros del PRI durante la jornada electoral y pagando en efectivo por cada voto para los candidatos del tricolor de los que hubiera evidencia fotográfica; sustituyendo a funcionarios de casilla o sobornando a los representantes de Morena y Nueva Alianza para que se retiraran apenas cerrara la votación, sin esperarse al escrutinio y cómputo.
En la supuesta efectividad de esas acciones fraudulentas basan los impugnadores su confianza en que se puede revertir el resultado. Pero la votación a favor de Indira desbordó la operación de los mapaches.
 
BUSCAN NEGOCIAR

Cuando, en la coyuntura de 2003, el PRI postuló a Gustavo Vázquez y, luego, cuando tras el fallecimiento del gobernador el tricolor decidió lanzar a Silverio Cavazos como candidato de la elección extraordinaria de 2005, estaba claro que la gubernatura se decidía en Tecomán.
En parte en esta idea de que el valle hace la diferencia, se basa la estrategia de anular la elección municipal en Tecomán como una forma de cambiar los números en los comicios de gobernador. Sin embargo, se trata de elecciones distintas. Sin mencionar que hay precedentes judiciales en los que se han descartado casos parecidos a los de Elías Lozano, quien ciertamente no solicitó licencia a la alcaldía tecomense para contender por un nuevo trienio, sino que fue pidiendo permisos para ausentarse del cargo por menos de 15 días.
En los recientes comicios, Manzanillo fue el fiel de la balanza. El poder decisivo que tenían los electores de Tecomán se movió al puerto. No obstante que en otros municipios del estado hubo una votación diferenciada, en la llamada Esmeralda del Pacífico se hizo realidad el cuatro de cuatro votos a favor de Morena. Como los panistas ya se dieron cuenta de eso, decidieron también impugnar el triunfo de Griselda Martínez con argumentos tan peregrinos como el que da Jorge Luis Preciado, al pretender cargar el monto de los programas sociales federales a los gastos de campaña morenista.
Por cuanto no hay posibilidad de que cambien los números, debemos entender la impugnación como una maniobra para restarle legitimidad a Indira. Más allá de que prospere o no la querella, se trata de restarle fuerza política a la nueva gobernante.
Indira tendrá que seguir atenta a cualquier escenario que se pueda presentar, porque es evidente que hay un plan de obstrucción a su llegada. Y una vez que agoten las vías jurídicas, todo se puede esperar de los liderazgos del viejo régimen.
 
PREFIRIERON A TEY

Donde se pensó que no habría impugnación es en Villa de Álvarez. Guillermo Toscano, el candidato de Morena que perdió por menos de 150 votos había dado a entender que ya no le iba a mover, pero comenzaron las especulaciones cuando Morena reveló que pediría la revisión de la elección de Colima, donde ganó la prianista Margarita Moreno.
En la Villa estaba claro que el PRI, que jugó con Toscano como el as de una segunda baraja, no pondría en duda el triunfo de Tey Gutiérrez. Por lo que concierne a Memo, si se consuma la impugnación será meramente protocolaria, sin mucho ánimo de cambiar las cosas.
El tricolor tuvo dos candidatos en la Villa: la oficial, Tey Gutiérrez, quien se postuló como parte de la coalición de su partido con el PAN y el PRD, y Toscano, auténtico caballo de Troya, quien nunca pudo ocultar sus ligas con Héctor Michel Camarena, el notario de los negocios inmobiliarios de dos de los exrectores de la Universidad de Colima: Fernando Moreno y Carlos Salazar.
La condición de infiltrado de Toscano fue evidente desde antes que Mario Delgado usara toda su autoridad como dirigente nacional de Morena para imponerlo como candidato a la alcaldía. Desde el Congreso, Memo mostró ser enemigo de su propio partido. Basta ver el papel que jugó en el boicot a la fracción de Morena.
Con oportunidad se advirtió que Toscano estaba llamado a cumplir uno de dos propósitos: ganar la elección y construir un liderazgo en Morena ajeno a la línea política de Indira Vizcaíno, o bien perder agobiado por sus negativos, pero arrastrando consigo al resto de la fórmula.
Es claro que Toscano les abrió un boquete a varios de los candidatos morenistas. Su derrota explica en buena medida la suerte que corrieron en el primer distrito electoral federal, tanto algunos de los aspirantes a una diputación local como Vladimir Parra que buscaba llegar a San Lázaro.
Dado que Perla Vázquez no consiguió capitalizar los votos del descontento ante la oferta del PRIAN y la de Morena, al final, para el PRI de Moreno Peña la alternativa se redujo a apoyar la planilla de Tey o impulsar bajo el agua la de Toscano. Y ya vimos hacia dónde se orientó su intervención.
Se decidió por la propuesta de Gutiérrez porque en su planilla están los hijos de los dirigentes políticos ligados al grupo bipartidista hasta ahora gobernante en el estado, mientras que a Toscano su partido lo obligó a cargar con verdaderos militantes morenistas como candidatos a regidores.
Por lo demás, esta decisión de la cúpula del PRIAN nada pesará en la línea política que habrá de marcar el trabajo de la maestra Tey. Se espera mucho de ella porque, a diferencia de Toscano, Esther Gutiérrez es una persona con civilidad política y racionalidad administrativa.
 
RESTANDO A MEMO

La decisión que tomó el PRIAN de sacrificar a Toscano, en cambio, sí pesará en el futuro de este actor político. En lo que resta de esta legislatura, haber perdido la alcaldía le va a restar fuerza en sus intentos de boicotear a Morena. Y se desvanecerá la proyección política que alcanzó Memo cuando los enemigos de la 4T lo llevaron a ser presidente de la comisión de Gobierno Interno en el Congreso local.
Una vez que concluya su gestión parlamentaria y asuma como regidor de oposición a Tey, vale la pregunta, ¿qué clase de opositor va a ser Guillermo Toscano?
Lo cierto es que se le acabó la trayectoria protagónica que llevaba. Ahora será un concejal municipal más. Difícilmente lo veremos en alguna mesa importante de negociación, aunque con el PRI nunca se sabe.
 
LA MARCA DEL DIABLO

En la decisión del PRI de optar por Tey en lugar de Toscano pesó también la intención de reforzar la narrativa de que el tricolor controla la zona conurbada y, en general, el primer distrito electoral federal.
Pero debe quedar claro que la victoria de Tey no es una revaloración del priismo. La maestra es beneficiaria del voto de castigo a Morena por la decisión de haber nominado a Toscano.
Por sus antecedentes personales y políticos, Memo fue la peor de las propuestas entre los candidatos de la 4T. No pudieron haber encontrado otro cuadro más cuestionable y desprestigiado. La votación que obtuvo Toscano, en todo caso, refleja el valor de la marca. Cualquier otro morenista habría obtenido los mismos votos, y quizá más al no tener los negativos de Toscano.
Con la derrota de Memo, como sucedió en muchos estados y municipios, Morena pagó por los malos candidatos que presentó. Es una consecuencia de la desastrosa operación electoral de Mario Delgado.
Tampoco es que Tey haya arrasado. La votación en la Villa se diluyó entre la aspirante del PRIAN, el de Morena y los de otras formaciones políticas. Entre ellas, la propuesta del Verde, Karina Heredia, tenía un buen perfil, pero le afectó la gestión de Felipe Cruz en cuya administración fue síndica.
Por su parte, la insuficiente votación recabada por Perla Vázquez es un síntoma de la forma en que se descarriló Movimiento Ciudadano en la zona conurbada capitalina. MC ganó el gobierno municipal de la Villa en la elección pasada, pero en algún momento del trienio perdió la mayoría en el Cabildo por decisión de los ediles que se pasaron al Verde.
 
HASTA EL FONDO

En un mensaje triunfalista y retador en sus redes sociales, la priista Margarita Moreno asegura que la impugnación que presentó Morena a su triunfo en la elección de presidente municipal de Colima, muestra la desesperación de quienes quieren ganar en la mesa lo que no consiguieron en las urnas.
Ojalá la revisión del proceso permita esclarecer el papel que jugaron operadores electorales durante la jornada, como el funcionario del gobierno estatal que fue detenido por la policía municipal de Colima en la zona oriente de la ciudad, en actitud sospechosa y quedando documentado que llevaba consigo una enorme cantidad de billetes.

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