La reelecta alcaldesa morena de Manzanillo, Griselda Martínez Martínez, fue la primera en abrir fuego contra el gobierno dizque priista al que sacarán de las greñas del 1 de noviembre de 2021. Envalentonada por su victoria y la de su candidata a gobernadora de Colima, para abrir boca, se fue con todo en contra el Fiscal General del Estado, Gabriel Verduzco Rodríguez, confundiendo sus funciones y responsabilidades con las de la Secretaría de Seguridad Pública del Gobierno del Estado, la Secretaría de Seguridad del Gobierno Federal y la Guardia Nacional, pequeño gran detalle en el que ella no repara cegada por el odio que le profesa.

“El Fiscal del Estado de Colima debe presentar su renuncia inmediata por su incompetencia, indolencia y complacencia ante los hechos que lastiman profundamente a las familias Colimenses. Su permanencia es insostenible desde hace tiempo, hay un Congreso y un Gobernador que al igual que él, son cómplices de los delitos cometidos en todo el Estado porque a pesar de sus nulos resultados en materia de persecución de los delitos, lo han sostenido en el cargo sin pena ni gloria», sentenció contendiente e inapelable Doña Griselda sin que hasta la fecha le hayan corregido sus descabelladas declaraciones ni la gobernadora electa ni el dirigente estatal de su partido MORENA.

«En Colima nos matan, nos secuestran, nos extorsionan, nos desaparecen, nos asaltan, nos roban, gracias al manto protector de la impunidad que otorga la Fiscalía del Estado de Colima”, y a los abrazos que reparten a discreción la Secretaría de Seguridad Pública del Gobierno Federal y la Guardia Nacional a los delincuentes organizados que según el presidente Andrés Manuel López Obrador se portaron muy bien en la reciente jornada electoral.

Al más puro estilo de Martín Luther King, la porteña Griselda sueña “con que un día el pueblo se canse, se levante y exija justicia ya», sabedora de que su sueño de darle cuartelazo al titular de la Fiscalía General del Estado puede verse realizado gracias a los dueños de MORENA que lo traen desde hace dos años en la mira, se la tienen jurada, y pronto lo pasarán por las armas de la 4T que tendrá mayoría calificada en la próxima LX Legislatura Estatal.

Al acusar al gobernador José Ignacio Peralta de complicidad en la comisión de delitos en el estado, Griselda Martínez. se lo pone de pechito a quien lo sucederá en el cargo a partir del 1 de noviembre de 2021, Indira Vizcaíno Silva, quien niega la existencia de pacto de impunidad alguno con él, y ratifica su postura inicial de auditar la gestión nachista, “y si de ella se desprende responsabilidad se va a proceder”. Y eso es que ganó la partida electoral el pasado 6 de junio de 2021, imagínense si la hubiera perdido.

Tiempo y oportunidad habrá de comprobar si también Indira, como Griselda, llegará con la espada desenvainada al Complejo Administrativo del Gobierno del Estado, o con las hojas de olivo de la paz en aras de una alternancia armónica, sin revanchismos, de la gubernatura. De concretarse la primera posibilidad, Dios coja confesados a José Ignacio Peralta y a sus funcionarios de toda su confianza. No se la acabarían.

Y viene en camino el reparto del pastel para la próxima administración que no alcanzará para todos los que creen tener derecho a rebanadas o de pérdida a boronas, máxime si Indira Vizcaíno cumple su compromiso públicamente asumido de eliminar la mitad de las secretarías actuales de la administración estatal. La decepción de quienes ya se ven en la nómina estatal y queden fuera de ella, será de la misma mediada de sus expectativas.

Se dice que…

*Malos ganadores y peores perdedores, los dueños de la franquicia MORENA en el estado siguen acusando de excesos en gastos de campaña a los partidos políticos de los candidatos que les ganaron la diputación del Primer Distrito Electoral Federal, la seis diputaciones locales de mayoría relativa y las alcaldías de Colima, Comala, Cuauhtémoc y Villa de Álvarez, cuando durante dos años y medio aquellos depusieron a discreción de cientos de millones de pesos del gasto social del Gobierno de la 4T para su promoción política y electoral.

*Las denuncias de MORENA que sólo es feliz, feliz, feliz, si gana de todas, todas, son meros gritos detractores como el clásico “al ladrón, al ladrón, al ladrón”, que no logra engañar al respetable que curado está ya de espantos y de farsas.

*El cambio de colores partidistas, del PVEM (María Guadalupe Montes de Oca Contreras) a MORENA (Andrea Naranjo Alcaraz, en la diputación por el Distrito Electoral Catorce, deja las cosas como estaban, pues vestida de morado o de verde, la curul sigue siendo parte de la bancada 4teísta en la próxima legislatura local. Es decir, toldo queda en familia. ¿O no?


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