En el estado de Colima no había nada más urgente que la alternancia en términos políticos. Varias veces el PAN estuvo cerca de lograrla, sin embargo fue este 2021, tres años después del tsunami de López Obrador, cuando el pueblo organizó la ola guinda de Indira, llevando a una joven colimense a sacar al PRI del Poder Ejecutivo, respaldando su proyecto de cambio de régimen que se prevé muy distinto al errático y funesto gobierno de Nacho Peralta.

Con tan solo 34 años, la gobernadora de Colima ya dio más de un esbozo de sus creencias políticas. Ha demostrado, a poco más de una semana de haber sido electa, que tiene una lectura muy clara de las debilidades de Colima, de los problemas que heredará de los últimos sexenios, en los que las crisis financieras fueron el coro de pésimas administraciones, hayan sido los gobernadores egresados de las universidades estatales o de Essex University.

Indira dio un fenomenal discurso durante la recepción de la constancia de mayoría de votos con la que el IEE la acredita como gobernadora electa. Por principio de cuentas, no olvidó los esfuerzos de muchas y muchos colimenses que lucharon por más de treinta años para que las políticas de izquierda tuvieran presencia en la entidad, marcando su camino hacia la propuesta de gobierno que tendrá: el de la búsqueda del bienestar social.

A la cuauhtemense no le fue fácil llegar a la gubernatura. Los priistas y algunos sectores de funcionarios que saldrán del organigrama a finales de octubre, se dieron gusto agrediendo y ultrajando a la ahora gobernadora electa, con ataques e infamias misóginas y viles. A pesar de ello, logró el objetivo, respaldada por el apoyo ciudadano.

Llamó a la reconciliación pero dejó muy en claro que los actuales problemas de inseguridad, pésimas finanzas y falta de recursos para salud y educación serán revisados cuando llegue a la administración, ya que el abandono a las clases populares en el sexenio que está por terminar fue, por decir lo menos, insultante.

Indira, con su amplia formación amloista, está más que lista para liderar el cambio de régimen estatal que marcará el futuro de Colima para las próximas décadas. En sus lamentaciones de campaña, tuvo razón Mely Romero al afirmar que el futuro de varios lustros de Colima estaba en juego en esta elección. El pueblo es sabio, dijera AMLO, por lo que pese a los intentos de ganar la elección con las artimañas que distinguen a la democracia según los prianistas, Indira se impuso de manera contundente en las urnas para evitar que Colima cayera aún más en la desgracia. Si de por sí nuestra entidad se ha vuelto la Cocina del Infierno, el pueblo tuvo a bien llevar a una joven colimense a lograr la esperada alternancia, a pesar de la resistencia de los conservadores colimillas.