*No fue el lugar, no fue la hora, ni fue la ropa que Julissa llevaba puesta, exigimos el esclarecimiento y justicia hasta las últimas consecuencias *Julissa no merecía ser asesinada, Julissa debería estar con nosotros y su familia el día de hoy, exigimos que su caso no quede impune y no se convierta en una cifra más

Integrantes de la Red de Desaparecidos Colima, A.C., del Colectivo “Todas Somos Una”, amigos y familiares de la jovencita Perla Julissa de 15 años, quien perdiera la vida el pasado 6 de mayo, marcharon exigiendo justicia por este asesinato.

Portando cartulinas, mantas y alzando la voz “No fue accidente, fue feminicidio”, los manifestantes iniciaron su marcha en el Parque de la Piedra Lisa, recorriendo la Calzada Pedro A. Galván, haciendo un alto afuera de Casa de Gobierno, para continuar con su recorrido por la avenida Rey Colimán, calle Revolución, calle Madero y concluir en el Jardín Libertad de la ciudad de Colima.

Los manifestantes, en su mayoría jóvenes, exigieron a las autoridades la detención y juzgamiento de quien le quitara la vida a Perla Julissa, el pasado 6 de mayo, en donde de acuerdo a las primeras investigaciones fue asesinada y posteriormente incendiada la vivienda en donde se encontraba.

Al término de la marcha se leyó el posicionamiento por parte de una compañera de Julissa, quien señaló: “No fue el lugar, no fue la hora, ni fue la ropa que Julissa llevaba puesta, exigimos el esclarecimiento y justicia hasta las últimas consecuencias, por el presunto feminicidio de Julissa, de igual forma porque la pesquisa sea profunda y detallada donde se agoten todas las líneas de investigación y todas las líneas de prueba.

Exigimos a la Fiscalía (general del Estado) que no haya entorpecimiento y que no quepa el tráfico de influencias, sin importar los lazos familiares o amistad con el actual gobierno y el partido político que está en el poder.

Julissa no merecía ser asesinada, Julissa debería estar con nosotros y su familia el día de hoy, exigimos que su caso no quede impune y no se convierta en una cifra más y que, sobre todo, el presunto feminicida pague por lo que hizo.

Estamos juntas y juntos acompañando el dolor de su familia y con todo y nuestro corazón hecho pedazos no pararemos hasta que responda a nuestras exigencias”, puntualizó.

Posteriormente las y los asistentas estamparon sus manos con pintura color morado y negro y escribieron diversas leyendas exigiendo justicia para Juli en las mamparas de madera que se encuentran afuera de Palacio de Gobierno.