La alcaldesa porteña, Griselda Martínez Martínez, tenía muy claro al asumir el cargo como presidenta municipal de la capital económica colimense, que el reto de recuperar las finanzas sanas municipales y darle viabilidad a los servicios que se le prestan a los manzanillenses, sería un trabajo que exigiría no solo austeridad republicana, sino un excelso manejo de los recursos.

Con base en la determinación de recuperar el brillo del municipio de mayor potencial económico, que contradictoriamente recibió quebrado, la alcaldesa morenista inició una serie de acciones que definieron las bases del buen rumbo por el que ha llevado al Ayuntamiento que encabeza, del que se pueden destacar una serie de logros sumamente sensibles para una población manzanillense que sufrió en trienios anteriores de un municipio desordenado en diversos rubros.

En entrevista con Adalberto Carvajal, en #CarvajalBerberAlAire, Martínez Martínez terminó resumiendo sus logros en cifras sumamente significativas, como la inversión hecha, hasta el momento, de $300 millones de pesos en obras pluviales, vialidades, caminos rurales y mejoramiento de infraestructura urbana en diversas zonas porteñas.

No ha sido sencillo para una edil que recibió un municipio con casi $700 millones de deuda; ante el reto, la morenista ha logrado la disminución de este adeudo por un monto de alrededor de $170 millones de pesos, que solamente ha sido posible gracias al escrupuloso manejo de las finanzas municipales.

El rubro de los servicios públicos es también beneficiario directo de la presente administración, como el hecho de que se hayan comprado 14 camiones recolectores de basura, que forman parte de un plan integral de mejoramiento del servicio de recolección de basura, incluyendo las mejoras al Relleno Sanitario, cuyas pertinentes obras alejan la posibilidad de que sea privatizado por el Gobierno estatal, como se intentó hace unos meses.

Se podrá decir que el presupuesto municipal, el cual supera los $1 mil millones anuales, da viabilidad a estos logros; sin embargo, el mejor contraste lo da el propio Gobierno de Colima, que no solamente adolece de inversión en obras, sino además ha pasado el presente sexenio aumentando sustancialmente el endeudamiento, que cerró con el broche de platino correspondiente al crédito de los $740 millones de pesos.

Aún con la gran inversión que ha logrado la administración de Griselda, el reto es mayúsculo: Manzanillo necesita alrededor de $4 mil millones de pesos en obras, dijo en la entrevista, algunas que ya gestionó la propi edil ante AMLO, pero que son solo el inicio de la transformación porteña. Esto no oculta que Manzanillo, desde que absorbió la 4T en 2018, ha dado avances que no había logrado en varios trienios.