De mal en peor, esa es la historia de Cruz Azul en este inicio del 2021. El conjunto cementero no despierta de su pesadilla y anoche sumó su segunda derrota consecutiva del torneo, ahora ante Puebla. La Franja sólo necesitó un gol de Christian Tabó, el mismo que sonó como refuerzo celeste, y durante 80 minutos defendió a muerte su ventaja. Eso fue suficiente porque La Máquina no tuvo idea y fue inoperante en el estadio Azteca. 0-1 final.


El conjunto cementero tuvo novedades importantes. Las lesiones volvieron a hacer de las suyas en la institución y tanto Pablo Aguilar como Luis Romo estuvieron fuera de la convocatoria. Por esa razón, la defensa local se vio, al menos en el papel, endeble, con sangre joven, pero inexperta. Jaiber Jiménez y Josué Reyes entraron al quite. En la delantera, de manera sorpresiva, el joven Santiago Giménez fue el titular, mientras que Cabecita Rodríguez esperó en el banquillo de suplentes.

Juan Reynoso se encontró muy rápido con su exequipo y su intención, además de cambiar la imagen que dejaron en la primera jornada, era herirlos por la forma abrupta en la que salió, pero todo fue al revés.

Puebla empezó con la intención de atacar y sorprendió. El conjunto cementero no esperó el juego tan vertical de su rival y en jugada de cuatro toques, de portería a portería, fue como abrieron el marcador.

El portero Antony Silva despejó un trazo largo que pasó la media cancha, Santiago Ormeño peinó, Omar Fernández aprovechó su velocidad y mantuvo la posesión. El colombiano le puso pausa y en el momento exacto asistió a Christian Tabó, quien de tres dedos perforó las redes azules, a pesar de que Jiménez lo trató de incomodar con una barrida. Los dos hombres que sonaron para reforzar a la Máquina se juntaron para anotarle al club al que pudieron llegar en las últimas semana, pero donde quedó en rumores y negociaciones tardías.

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