Por: Pepe Naranjo | ColimaPM

El Estado de Colima y los colimenses todos, estamos de luto: en las primera horas de hoy miércoles 20 de mayo 2020 ha muerto a los 81 años de edad mi tío Horacio Naranjo Garibay, ícono de la música popular y referente obligado en el arte y la cultura de nuestra entidad, del occidente del país y de la República Mexicana.

Además de ser el mejor trompetista en la historia contemporánea de Colima, el conocido desde su niñez como “Colorado Naranjo” era un ser humano muy noble y profundamente generoso, con un corazón de oro, a pesar de que en dos ocasiones fue sometido a operaciones a corazón abierto, de las cuales salió más fortalecido y con el ánimo de seguir alegrando a miles de personas a través de su música.

Mi tío Horacio fue el menor de los hijos que procrearon mis abuelitos Carlos Naranjo Villalobos y Felícitas Garibay Flores de Naranjo, donde mi padre Armando (qepd) fue el hijo más grande. Hoy mi tío Horacio se reúne en el Reino Celestial con sus amados padres y con sus hermanos Alicia y Armando (qepd), mientras le sobreviven sus hermanos Teresa y Carlos, a quienes amo igualmente.

El “Colorado” Naranjo nació el 24 de agosto de 1938 en el corazón de nuestra ciudad capital, justo en la esquina de las calles Gregorio Torres Quintero 99 y Gildardo Gómez, a unos pasos de la Presidencia Municipal de Colima, y aunque fue el más pequeño de los hermanos, pronto mostró el liderazgo que con los años le llevaría a ser el director de la banda que fundó mi abuelito Carlos Naranjo Villalobos, a la que se conoció como la Orquesta de Charles Orange, por el tiempo que estuvo en Estados Unidos.

Recuerdo con nostalgia mi infancia, cuando me tocó ver juntos en la misma Orquesta a mi abuelito Carlos, a mis tíos Carlos y Horacio y a mi amado padre Armando Naranjo Garibay (qepd). Los ciclos se repiten y después fue un deleite observar a mi tío Horacio como Director, a mi primo Horacio Naranjo Macías y a mis sobrinos Miguel y Horacio Naranjo Huerta.

Fueron décadas las que mi tío Horacio estuvo como director de la Orquesta, hasta que por la edad y las condiciones de salud debió ceder la estafeta a su único hijo varón, mi primo Horacio “El Güero” Naranjo Macías, quien respaldado por sus dos hijos varones Horacio y Miguel, continúa con la tradición musical de nuestra familia, que recientemente celebró los 90 años de una espléndida trayectoria musical.

Son cientos miles y miles de mexicanos de por lo menos cinco generaciones los que durante nueve décadas hemos disfrutado y bailado con la música del legendario Colorado Naranjo, que dominaba todos los ritmos, desde el mambo (recuerda un único disco grabado con la música del maestro Dámaso Pérez Prado), cha cha cha, pasos dobles, tangos, rock y ritmos más populares como las cambias y ballenato, pero sin duda alguna el sello característico fue, es y siempre será la música instrumental.

Lo recuerdo interpretando a grandes maestros como Herb Alpert, Ray Coniff, Pablo Beltrán Ruiz, Agustín Lara, y lo mismo interpretaba la hermosa melodía Fandango, que Zorba el Griego, El Corazón de Silvia, Amarra un listón amarillo al viejo roble, La Burbuja, los Mambos número 5 y número 8, Norma la de Guadalajara, Puente sobre el Río Kwait, aunque no hay una pieza musical que identifique más al Colorado Naranjo que “Al sur de la frontera”, esa melodía que siempre fue la despedida de todos los bailes.

Alternó con las más grandes y famosas Orquestas y Grupos Musicales de México, y acompañó a maestros de la talla de Armando Manzanero, José José (+), Manuela Torres, Amanda Miguel y Diego Verdaguer, Lupita Dalessio, Los Joao, Mariachi Vargas de Tecalitlán, entre muchos otros.

La trayectoria artística de la Orquesta Colorado Naranjo, encarnada por su principal figura, mi tío Horacio Naranjo Garibay, fue reconocida por infinidad de instituciones públicas y privadas, entre ellas destacan el Gobierno de la República, los Gobiernos del Estado de Colima, de Jalisco y de Michoacán, el Congreso del Estado de Colima, la Universidad de Colima, y prácticamente los diez Ayuntamientos de nuestra entidad.

Una característica que fue esencia de la gestión de mi tío Horacio Naranjo y que ha continuado su hijo, mi primo “El Güero”, es la disciplina al interior de la Orquesta, pues durante los bailes ningún integrante de esta agrupación musical puede tomar una sola gota de cerveza o cualquier otra bebida alcohólica, con el fin de mantener la categoría y personalidad, pero sobre todo el respeto a quienes les contratan y al público que se deben. Esa ha sido la clave del éxito que por 90 años ha mantenido a nuestra Orquesta Orgullo de Colima.

Se han presentado en muchas entidades del país y son clásicos los bailes en las Fiestas Charro-Taurinas de Villa de Álvarez, donde el desaparecido Casino en forma de pirámide que se encontraba a unas cuadras de la Presidencia Municipal, donde actualmente se ubica la Casa de la Cultura, le fue impuesto el nombre de “Orquesta Colorado Naranjo” durante la gestión del entonces alcalde Gabriel León Polanco.

A manera de agradecimiento con la Virgen de Santa Cecilia, Patrona de los Músicos, que se venera en el templo de Nuestra Señora de la Virgen de la Salud, que se ubica por la calle Dr. Miguel Galindo en esta capital, año con año desde hace muchísimas décadas la Orquesta Colorado Naranjo se presenta a cantar las Mañanitas a la Santa Patrona cada 2 de febrero y 22 de noviembre, y al igual lo hacen el 19 de marzo en el Templo de San José.

Son muchas anécdotas las que tengo de mi tío Horacio “Colorado” Naranjo, pero en medio del dolor y la tristeza por su partida al Reino Celestial este 20 de mayo de 2020, sólo me quedo con su proverbial nobleza y generosidad, que estoy seguro heredó de su mamá, mi adorada abuelita Felícitas Garibay (qepd), y que he comprobado, sembró y ha cosechado con creces en la misma nobleza y generosidad en mi primo Horacio “El Güero” Naranjo como en sus demás hijos, nietos y bisnietos.

Descansa en paz tío Horacio, con tu partida hoy nace la leyenda del Colorado Naranjo.