*Fue durante muchos años, motor importante generador de empleos directos e indirectos *Ojalá alguien se eche el trompo a la uña de reactivar el tren de pasajeros, volvería a ser un motor generador de empleos directos e indirectos 

José Gilberto Ibáñez Anguiano 

Quizá suene a canción del canta autor de Ario de Rosales, Michoacán, Marco Antonio Solís, pero esa es la actualidad realidad de la Estación del Ferrocarril de la Ciudad de Colima, está entre recuerdos, tristeza y soledad, luce abandonada y actualmente, funciona como vil bodega y una que otra oficina de Ferromex y, lo que era la sala de espera, está convertido en un vil almacen.

Cuando el reloj marcaba las 8:30 de la mañana y las 4:30 de la tarde, se transformaba completamente, la escala que hacia en esos horarios el tren de pasajeros de la ruta Guadalajara-Manzanillo y Manzanillo-Guadalajara, había bastante movilización.

Se observa la descarga del servicio exprés en enorme y macizas carretas de fierro, las vendimias de la rica gastronomía que ofrecían la cantidad significativa de comerciantes y el porcentaje considerable de usuarios que optaban por utilizar este medio de transporte para ir a sus respectivos destinos.

Trabajadores de Nacionales de México, actualmente Ferrocarriles de México, llegaron provenientes de otros puntos del país a trabajar en el tren de pasajeros, otros en el tren de carga, en el telégrafo, en la venta de boletos, en los almacenes, en la intendencia, en los talleres y unos más eran maquinistas, se enamoraron de los barrios de la Nacozari, San Martín de Porres, la J. Jesús Carranza, la Medellín, la Vivienda Popular y la Benito Juárez y se quedaron a vivir, algunos aún siguen viviendo en esos barrios, otros ya se fueron a otros sitios y unos más, lamentablemente, ya fallecieron y muchos eran de los mencionados barrios.

En esa escala que hacía el tren de pasajeros, quienes así lo decidieran, podría degustar de la rica gastronomía en el Restaurante de Doña Licho que, lucía bastante concurrido, saborear de un refrescante coco que vendían en su carretón Doña Julia y Don Pancho, las sabrosas tostadas de cuerito, lomo y sencillas de Doña Chelo, acompañadas de aguas frescas por supuesto, los ricos tacos de Doña Manuela y Doña Anita, los deliciosos tamales de Doña Chepa, los ricos dulces de Doña Angelina y Don Rafael, la suculenta birria de Don Rafael, los tacos botaneros doraditos de Don Chuy, en fin, por comidas, bebidas y productos típicos de la región, no se batallaba nadita, había de todo un poco, para consentir al paladar y al estómago.

Mucho, pero mucho movimiento es el que había a diario y a todas horas en la Estación del Ferrocarril de la Ciudad de Colima y, su realidad actual es completamente distinta.

En su momento, cuando era candidato a Gobernador del Estado de Colima, Gustavo Alberto Vázquez Montes, traía el proyecto de reactivar el tren de pasajeros, se dijo que, uno de los proyectos del actual Gobierno Federal encabezado por Andrés Manuel López Obrador, tiene ese proyecto pero, ya no se supo absolutamente nada de ello.

Ojalá que algún candidato a gobernador para el proceso electoral del año 2021, analice y se eche ese trompo a la uña de reactivar el tren de pasajeros, sería una excelente alternativa para que se vuelva a generar importantes empleos directos e indirectos por aquellos rumbos, pues el pasado fue satisfactorio pero, el presente de la Estación del Ferrocarril de la Ciudad de Colima es de, recuerdos, tristeza y soledad.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here