Así presume ser en su desempeño el Secretario de Planeación y Finanzas del Gobierno del Estado, Carlos Noriega García, quien realizó una profusa campaña mediática durante todo un mes para tratar de convencer a los colimenses de que en los primeros tres años de la administración peraltista logró él solicito una mejora crediticia que  le permite “acceder a tasas de interés más bajas  en los créditos y, por lo tanto, con un menor costo de endeudamiento para los colimenses gracias a un desempeño presupuestal adecuado, observado en balances superavitarios en los últimos tres años”, y como jura y perjura que con su eficiencia financiera ha propiciado un ahorro de 240 millones de pesos de intereses, “generando un mejor equilibrio financiero para hacer frente a las necesidades”, todo mundo debe creerle.

Más allá de las cuentas alegres del “eficiente, escrupuloso,  transparente y honrado” recaudador de “entres, comisiones o moches” para el 01, la realidad es que su tan cantada eficiencia como administrador financiero del dinero de los colimenses  no se refleja en el pago puntual a los proveedores y contratistas de la administración peraltista ni en el surtimiento oportuno de medicamentos y material de curación a los hospitales y centros de salud que opera la Secretaría de Salud y Bienestar Social del Gobierno del Estado, mucho menos en el fondeo de las aportaciones que éste debe hacer sin dilaciones al Instituto de Pensiones, por ejemplo. 

La salud de las finanzas estatales que tanto pregona Noriega García y aplauden a rabiar los columnistasnachoperalta@gmail.comno consuela a los ciudadanos de a pie ni a los empresarios que se debaten en el estancamiento económico porque el bilingüe de lentes, miembro de la clase ilustrada de Colima, egresado del ITAM y de ESSEX Univesity, no pela un chango a nalgadas, pues apenas ha generado una tercera parte de los empleos que prometió crear  y el sector de la manufactura decreció en un 40 por ciento.

José Ignacio Peralta acaba de declarar que “no permitirá ni tolerará (tiempo futuro) actos de corrupción en la administración estatal”, como los que han sucedido en sus primeros tres años de gestión bajo su propia batuta y la de su concuño Secretario de Planeación y Finanzas, quien junto con su Director Jurídico, Fidel Vega Gudiño, ha sido denunciado ante la Fiscalía Anticorrupción por  “corrupción, ejercicio abusivo de funciones, tráfico de influencias, falsedad ante la autoridad y lo que resulte”, como consta en el expediente sjp/col/ci/corr 04/2018.

La denuncia fue presentada el 27 de diciembre del año anterior, pero por supuesta falta de personal, la Fiscalía Anticorrupción ha sido muy lenta en su actuar, ni siquiera ha citado a los denunciados a pesar de que pasaron ya tres meses de que la misma le fue presentada. En el expediente es muy poco lo actuado por parte de la FA  que sólo ha girado oficios pero sin investigar o citar a rendir informes a los servidores públicos involucrados. El Fiscal Anticorrupción, Francisco Álvarez De La Paz, debe dar la cara para decir por qué ha sido tan lento su actuar que hace pensar que, igual que todos los organismos de auditoría, transferencia o fiscalización, está para tapar  las trapacerías de José Ignacio y sus funcionarios.

EL ACABO

ü El eficiente Carlos Arturo Noriega García carece de lo que tanto presume: Escrupulosidad,  transparencia y honradez”. Se acepta sin conceder que le pegue duro y tupido al billete grande, pero lo que calienta es su cinismo declarativo. 

ü Hace unos días el presidente de la República declaró que iría tras los huesos de los gobernadores corruptos. ¿Tendrá en la mira al de Colima? 

ü José Ignacio Peralta ya descartó que en la entidad colimense se registre el ‘huachicoleo’. ¿Tampoco se registró este mal en el gobierno de Mario Engaños ?. 

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